Campeonato de España de Cross Largo

La aventura empieza el sábado por la mañana, cuando salimos desde Sanse camino de Haro. Llegamos sobre las 12:00 a Nájera, donde dormimos, y nos instalamos en el hostal rápidamente. Estaba enclavado en la zona de marcha del pueblo y unos tapones encima de las mesillas de noche se encargaron de recordárnoslo. Yo iba tan motivado que hasta me llevé ropa para rodar el sábado. Creo que hubiera estado bien, pero nadie quería y no era plan de protestar. Así que dimos una vuelta por el mini-pueblo y a comer. El día estaba soleado y no hacía mucho calor, todo hacía presagiar un bonito día para el Campeonato el día siguiente.
En la comida nos juntamos todos. Al final el equipo lo integran un máximo de 6 y de esos 6 puntuan los 4 primeros. Así que allí estábamos Crespo, Luque, Caramelos, Minguez, Tendi y yo en representación del Colmenar Viejo, un equipo modesto pero ambicioso. Soy el más novato del club y estas ocasiones son buenísimas para conocer mejor al equipo. Son estas cosas las que unen y hacen que todos nos compenetremos mejor. Personalmente, estos dos días me han aportado más que los 3 meses que llevo en el club. Me recuerda mucho a mi época ciclista, lo importantes que eran las concentraciones de pretemporada....
Después de comer no sabíamos muy bien qué hacer. Unos querían quedarse en Nájera, otros ir a Haro. Yo prefería rodar un poco, pero como era el único, entre quedarme en Nájera o ir a Haro, prefería ir a Haro. En cuanto llegamos nos fuimos directos a ver el circuito del cross. Estaban todos los chavales entrenando, rodando, inspeccionando. No había élite, sólo los chavales. Empezaba a hacer rasca, pero como había estado soleado, no había casi barro. Incluso llegué a plantearme lo de usar mis clavos (a estrenar!). Crespo, uno de los más veteranos, lo tenía claro. Quería clavos. Yo dudaba. Si podía, prefería evitarlos. Por dos cosas. Primero por la falta de costumbre y segundo por el miedo a lesionarme los gemelos. El circuito era completamente plano. Tenía muchísimas curvas y unos cuantos obstáculos en forma de troncos, barriles y rampas, para joder un poco las piernas...

Me despierto y lo primero que hago es mirar el tiempo. Mierda! Llueve. Desayunamos todo lo que podemos, zumito, café, tostadas y para Haro. El ambiente con los del equipo, buenísimo. Me mola mucho cómo plantea las cosas Crespo, es de los que se pone nervioso antes incluso de llegar a Haro. A medida que nos acercamos, como él dice, "se viene arriba"...ja,ja...vamos, que salió de la furgoneta y ya estaba haciendo progresivos. Lo malo del día no era la temperatura, era el viento helado que soplaba y encima algo de lluvia.
Empezamos a calentar como pudimos, en mi caso con chandal y unas tres capas debajo. Y aun asi no entraba en calor. Nos metimos un rato en las gradas protegidas y ya se empiezan a ver caritas conocidas: Sergio Sanchez, Reyes Estevez, Rios, Penti, rondaban todos por allí. Yo no conozco mucho a la gente aun, pero solo con ver a un tio ya te imaginas si va o no va. Solo veia máquinas, ninguno con pinta de populachero como yo.

A las 13:30 vamos a la cámara de llamadas. Esto es, tienes que presentar uno por uno la licencia, comprueban los dorsales, el chip y para dentro, a calentar cerca de la salida. Esto dura unos 20 minutos, interminables. Saludé a mi amigo Jimmy Alegre del Puerto de Alicante. Me hizo mucha ilusión verle. Hacía tanto frio que por mucho progresivo, por mucha chaqueta, por mucho que hicieras, no era posible entrar en calor. Por fin dan la salida. Estamos en la calle 50, una de las mejores para salir y también para que te vean en la tele. Digo yo que fue por sorteo. Competían 53 equipos y unos 350 atletas. Aquí no hay malos, sólo menos buenos. Yo creo que cualquiera de los que estaban ayer en la salida tiene como mucho 34' en el 10.000. Y mucho tendrían menos de 31'. No era mi guerra, pero siempre me gusta pelear. Como siempre intento darlo todo en la salida, ya regularé un poco más adelante.
Me pongo primero del equipo y para mi sorpresa, durante un kilómetro, no estoy tan lejos de la cabeza. Pasamos la primera vuelta y parece que vamos el 13º por equipos. Ni en el mejor de nuestros pronósticos lo hubiéramos imaginado, pero queda mucho, esto no dice nada. Aquí te relajas para mirar para atrás, soltar un músculo o rascarte, y te pasan 10. Cada segundo son dos tíos. Esto no es una popular, nada que ver. Yo estoy flipando del nivelazo!

Los kilómetros pasan lentos, como ha llovido y han corrido muchos antes, hay algo de barro, tampoco tantísimo, pero se notan los clavos. Mis Brooks van de lujo y no se revelan contra mí, me respetan. Veo que Crespo va para delante, debo aguantar, es mi ritmo y no se me puede ir. Normalmente corremos al mismo ritmo, asi que es una buena referencia y un objetivo que no se puede perder. Al final lo vuelvo a coger en el 6 y voy ahora yo para delante. Un calco de la carrera de Sanse. Crespo es perro viejo y aguanta. Yo hago lo que puedo para pegarme al rebufo de Ruhe, del puerto de Alicante. Ver una referencia conocida te hace ir para delante. Cuando me adelantó Mircea y del Val lo intente, esta vez no pudo ser. El rebufo es tan importante como en la bici, pero tal vez más parecido al rebufo en subida. Si vas jodido, por mucho que te corten el aire, no duras mucho.

Todo iba bien, los kilómetros eternos en un serpenteante circuito que me hacía perder la orientación. Yo cada vez más maduro, pero con fondo de sobra para esto. Falta velocidad y me voy a poner a trabajarla. Iba todo el rato pendiente de megafonía (a la postre nos dimos cuenta que no fui el único, todos los del equipo recordaban muy bien los comentarios del speaker) para distraer la mente. Ya vamos por el 10. No he podido ni mirar mi Garmin. No sé cómo voy, es lo de menos. Ahora a acabar. Me adelantan Jami y Eusebio del Clínicas, intento aguantar pero tampoco es mi día. Una pena. Creo que lo podría haber hecho mejor, el año que viene veremos. Un puesto 83º en esta carrera no está del todo mal y menos si eres un novato como yo, un rookie de los de verdad hasta el punto de no haber corrido con clavos en mi vida. Satisfecho por mí y por el equipo, al final los 22º. No está nada mal teniendo en cuenta que fuimos 3º de Madrid, siendo Clínicas el 1º (puesto 10º) y Marathon 2º (puesto 20º, atentos!).

Todos nos fuimos con buenas sensaciones y lo celebramos comiendo como auténticos cochinos, pimientos, patatas a la riojana, morcilla, chorizo y unas buenas chuletas a la brasa de las de verdad.
Una experiencia enriquecedora como atleta y como persona, de la que saco innumerables lecciones aprendidas. Ahora toca cambiar de aires, dejar un poco de lado el cross, y centrarme en bajar mi marca de 10.000. A ver si puedo ver los 31:59 de una vez.
Por cierto, agradecer la visita de mi tia Pili que se acercó desde Gernika y de Lander y Nai que hicieron lo propio desde Vitoria y pasaron el consiguiente frio todos ellos. Además, las fotos que veis son de Lander, demostrando su calidad de fotógrafo semi-profesional!